Las vacunas pueden salvar tu vida

Las vacunas son medicamentos biológicos que aplicados a personas sanas provocan la generación de defensas (anticuerpos) que preparan tu cuerpo para luchar contra alguna enfermedad si te expones a ella en el futuro.

Es importante que los padres vacunen a sus hijos desde que nacen hasta que cumplan los cinco años, de acuerdo al Esquema Nacional de Vacunación del Ministerio de Salud del Perú. El cumplimiento de todas las dosis y refuerzos de las vacunas en el momento indicado garantizará su protección, esto es importante porque los niños van construyendo sus defensas gradualmente.

¿Por qué son importantes?

Las vacunas han sido, junto a la potabilización del agua, la medida de prevención que más beneficios ha aportado a la humanidad. Gracias a ella, enfermedades que eran epidemias mundiales y causantes de muchas muertes ahora se encuentran erradicadas como la viruela, casi erradicadas como la poliomielitis o sarampión y controladas como la hepatitis B, tos ferina, difteria o tétano.

Los beneficios de la inmunización se extienden cada vez más a los adolescentes y adultos, proporcionándoles protección frente a enfermedades potencialmente mortales como la gripe o meningitis.

Hoy en día existen vacunas combinadas como la trivalente o la hexavalente que permiten inmunizar simultáneamente varias enfermedades importantes. En algunos casos, las vacunas necesitarán varias dosis, espaciadas en tiempo con el fin de que la inmunidad se mantenga por más tiempo.

¿Quiénes deben vacunarse?

TODOS, especialmente:

  • Niños menores de 5 años
  • Adultos mayores de 65 años
  • Mujeres embarazadas a partir del cuarto mes de gestación
  • Personas con enfermedades crónicas
  • Personal de salud

¿Pueden provocar reacciones?

Algunas vacunas pueden provocar reacciones después de ser administradas, lo que indica que el organismo está respondiendo de manera adecuada a la vacuna.

Las reacciones, si las hay, comienzan entre las 3 y 6 horas después de la vacunación. Son siempre pasajeras, leves y desaparecen espontáneamente.

Las reacciones más frecuentes son:

  • Fiebre, enrojecimiento, hinchazón y dolor leve en la zona donde se aplicó la inyección. Si esto sucede, aplica un paño limpio y frío sobre la zona.
  • En niños se puede dar llanto no habitual, pérdida de apetito e intranquilidad.
  • A veces, después de unos días, aparece en la zona del pinchazo un nódulo duro que tarda en desaparecer y que no requiere tratamiento.

Si tu niño continúa con llanto persistente y fiebre alta, acude de inmediato al establecimiento de salud más cercano y sigue las indicaciones del personal de salud.

 

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